Para qué sirve la calculadora de interés compuesto
Esta calculadora de interés compuesto muestra cuánto crece tu dinero cuando los intereses se suman al saldo y empiezan a generar intereses por sí mismos. Introduces un capital inicial, una tasa anual y un número de años, y la herramienta devuelve el valor final y qué parte de él son intereses puros.
Le viene bien a cualquiera que ahorre o invierta a largo plazo: una cuenta de ahorro, un depósito a plazo, bonos, un fondo o aportaciones para la jubilación. Si añades una cantidad fija cada cierto tiempo, activa la opción de aportación regular y la calculadora la sumará en cada período de capitalización. Además verás un gráfico apilado (dinero aportado más intereses) y una tabla año por año para seguir cómo se construye el saldo con el tiempo.
Cómo usar la calculadora
- Capital inicial — el saldo con el que empiezas. Puede ser cero si construyes tus ahorros solo con aportaciones regulares.
- Tasa anual (%) — el tipo de interés nominal anual. Introdúcelo aunque la capitalización sea más frecuente que una vez al año; la calculadora reparte la tasa entre los períodos por ti.
- Período (años) — cuántos años quieres proyectar.
- Capitalización (opciones avanzadas) — con qué frecuencia se suman los intereses al saldo: anual, trimestral o mensual. Una capitalización más frecuente da un resultado algo mayor con la misma tasa.
- Aportación regular (opcional) — un depósito fijo en cada período de capitalización. Con capitalización mensual es un depósito al mes; con capitalización anual, una vez al año.
El resultado y el gráfico se recalculan al instante, así que puedes cambiar los números y comparar escenarios sobre la marcha.
Cómo funciona el interés compuesto
El interés simple se calcula solo sobre el capital inicial. El interés compuesto funciona de otra manera: los intereses se suman al saldo y, en el período siguiente, se calculan sobre esa cantidad mayor. Los intereses generan intereses; esa es toda la idea.
Cuanto más a menudo se suman los intereses (la frecuencia de capitalización) y cuanto más largo es el período, más fuerte es este efecto de bola de nieve.
La fórmula
Para el capital inicial por sí solo, la calculadora usa la fórmula clásica del valor futuro:
VF = C × (1 + r/n)^(n×t)
donde:
- C — capital inicial,
- r — tasa anual (por ejemplo, 5% = 0,05),
- n — número de capitalizaciones por año (1, 4 o 12),
- t — número de años.
Si añades aportaciones regulares, la calculadora suma también el valor futuro de esa serie de depósitos (una renta ordinaria, con depósito al final de cada período):
VF_aportaciones = A × [((1 + r/n)^(n×t) − 1) / (r/n)]
donde A es el depósito por período de capitalización. El valor final es la suma de las dos partes. Con una tasa del 0% no hay división por cero: los depósitos simplemente se acumulan.
El dato de intereses ganados es el valor final menos todo lo que realmente has puesto: el capital inicial más todas las aportaciones.
Ejemplo paso a paso
Reservas 10.000 € al 5% anual, con capitalización mensual, durante 10 años, sin depósitos adicionales.
- Convierte la tasa en tasa por período: r/n = 0,05 / 12 = 0,0041667 al mes.
- Cuenta los períodos: n×t = 12 × 10 = 120 meses.
- Eleva a la potencia: (1 + 0,0041667)^120 = 1,647009.
- Multiplica por el capital: 10.000 € × 1,647009 = 16.470,09 €.
Los intereses son 16.470,09 − 10.000 = 6.470,09 €. Tus 10.000 € crecieron casi un 65%, aunque la tasa sea solo del 5% anual; el extra viene de la capitalización.
A modo de comparación, con capitalización anual en lugar de mensual, los mismos 10.000 € al 5% durante 10 años llegan a 16.288,95 €. La diferencia de unos 181 € es lo que aporta sumar los intereses con más frecuencia.
La fuerza del interés compuesto
El interés compuesto coge velocidad de verdad con el tiempo, porque la base sobre la que se calculan los intereses crece cada año. Sigamos con 10.000 € al 5% con capitalización mensual y miremos el saldo a lo largo de los años:
- a los 5 años: 12.833,59 €,
- a los 10 años: 16.470,09 €,
- a los 20 años: 27.126,40 €,
- a los 30 años: 44.677,44 €.
Fíjate en el ritmo. En la primera década el saldo crece unos 6.470 €. En la segunda (de 16.470 a 27.126 €), más de 10.600 €. En la tercera (de 27.126 a 44.677 €), más de 17.500 €. No aportas nada y, aun así, cada década suma más que la anterior. Por eso el tiempo importa más que el tamaño de un solo depósito, y por eso el gráfico de crecimiento de esta página se vuelve más pronunciado año tras año.