Calculadora de consumo de combustible: convierte mpg, L/100 km y km/l
Esta calculadora de consumo de combustible convierte entre las cuatro unidades que se usan en el mundo para describir cuánto combustible gasta un coche: L/100 km, millas por galón estadounidense (mpg US), millas por galón británico o imperial (mpg UK) y km/l. Introduce un valor en la unidad que ya tengas —una ficha técnica, un anuncio, la web de un fabricante— y obtén al instante las otras tres.
Está pensada para el momento en que dos cifras no cuadran: la ficha técnica en España indica 6,5 L/100 km, y una comparativa en inglés del mismo modelo presume de 36 mpg. O cuando ves “mpg” sin especificar si es la versión estadounidense o la británica —y eso sí importa, como explicamos más abajo.
Antes de empezar, una regla clave: estas cuatro unidades no “suben” en la misma dirección. Un L/100 km más bajo significa menos consumo, es decir, mejor. Un mpg o un km/l más alto significa más distancia recorrida con la misma cantidad de combustible, también mejor. Son dos escalas que se mueven en sentido contrario para describir lo mismo, y confundir la dirección es el error más habitual al comparar coches.
Cómo usar la calculadora de consumo de combustible
- Elige la unidad en la que tienes tu valor. El selector permite escoger L/100 km, mpg (US), mpg (UK/imperial) o km/l.
- Introduce el valor. Tal cual aparece en tu fuente, sin hacer ninguna conversión previa.
- Lee las otras tres unidades. El resultado se actualiza al instante, así puedes dar la cifra en el formato que necesite quien la va a leer.
No hay un botón de “convertir” ni opciones avanzadas que configurar: es una conversión instantánea en cualquier dirección, solo necesitas la unidad y el número.
Cómo funciona la conversión: fórmula y ejemplo
Internamente, la calculadora convierte primero cualquier valor a L/100 km, porque es la única de las cuatro unidades que escala de forma lineal con el combustible realmente quemado. A partir de ahí se derivan las otras tres:
L/100 km = 235,21 ÷ mpg (US) L/100 km = 282,48 ÷ mpg (UK) km/l = 100 ÷ L/100 km
Esas constantes no son arbitrarias: 235,21 sale de convertir un galón estadounidense (3,785 litros) sobre una milla (1,609 km), y 282,48 de hacer lo mismo con un galón imperial británico (4,546 litros) —ambas son unidades definidas legalmente, no aproximaciones.
Ejemplo paso a paso: toma un coche con un consumo de 6,5 L/100 km.
- Conviértelo a mpg (US): 235,21 ÷ 6,5 = 36,19 mpg (US).
- Conviértelo a mpg (UK): 282,48 ÷ 6,5 = 43,46 mpg (UK).
- Conviértelo a km/l: 100 ÷ 6,5 = 15,38 km/l.
Un coche que consume 6,5 L/100 km es, a la vez, 36,19 mpg en la escala estadounidense, 43,46 mpg en la británica y 15,38 km por litro. Las tres cifras describen exactamente el mismo consumo, solo que en escalas distintas.
Mpg de EE. UU. frente a mpg del Reino Unido: por qué no son lo mismo
El galón imperial británico es aproximadamente un 20% mayor que el galón estadounidense, así que para el mismo coche, la cifra en mpg (UK) es siempre alrededor de un 20% más alta que en mpg (US). El galón estadounidense equivale exactamente a 3,785 litros; el galón imperial británico, a 4,546 litros. Como el mpg cuenta cuántas millas recorre el coche por cada galón, y el galón británico contiene más combustible, el mismo consumo real da una cifra de mpg más alta cuando se mide en galones británicos.
Esto no es un error de redondeo ni significa que el coche “británico” sea más eficiente: es puramente un efecto de la unidad. En el ejemplo anterior, 36,19 mpg (US) equivale a 43,46 mpg (UK): 43,46 ÷ 36,19 = 1,201, un 20,1% más para el mismo consumo. La misma diferencia se mantiene en cualquier nivel —40 mpg (US) son 48,04 mpg (UK), de nuevo un 20% más. Si ves un “mpg” sin especificar US o UK, trátalo como ambiguo y comprueba la fuente antes de compararlo con otra cifra.
Qué se considera un buen consumo de combustible
El consumo varía enormemente según el tipo de vehículo y no existe una única cifra “buena” válida para todos, pero algunos puntos de referencia ayudan a situar un resultado en la escala. Un híbrido pequeño con un rendimiento equivalente a 60 mpg (US) convertido da 3,92 L/100 km, 72,06 mpg (UK) y 25,51 km/l —cerca del extremo más eficiente de lo que circula hoy. En el otro extremo, un SUV grande o un vehículo de trabajo que consuma 35 L/100 km equivale a solo 6,72 mpg (US), 8,07 mpg (UK) y 2,86 km/l —varias veces más combustible para la misma distancia.
Entre esos dos extremos, la mayoría de los coches de gasolina y diésel de uso diario se sitúan en torno a 5–8 L/100 km (aproximadamente 30–47 mpg US). Sea cual sea la unidad que uses, la regla es siempre la misma: en L/100 km, menos es mejor; en mpg y km/l, más es mejor.